miércoles

NAVÍO

Es tan ingenuo el aullido del fuego.
Y el copo de nieve, ausente de su invierno.
El navío se destroza y muero.
Las tiernas polillas empiezan a sobrevolar el averno.

Y el tiempo descubre la cortina dejando ver el jardín de oscuridad
A través de mis pupilas, recorre el viento su camino.
Acariciando esa estatua virginal… en el tiempo de la infinidad.
El desierto es tan etéreo, un sol que se vuelve muy fino…

Desvaneciendo la misma razón que se aferra a las entrañas del señor
Alimentaste las heridas y nada es como es, nada en mi vida.
Aunque el sol esté allá arriba, aunque nazca y amanezca, y luego desaparezca.
Nada es lo que es, aunque el tiempo me enloquezca, quizás no lo merezca…
------------------------------------------------------------------------------------------ 
Este contenido es de creación original por Facundo Lizondo.
Esta obra se encuentra bajo licencia Creative Commons (CC BY-NC-ND 3.0)

El resto de los derechos reservados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario